SALTODEPORTIVO

viernes, 31 de diciembre de 2010

La riqueza de un trabajo poco conocido y menos reconocido

Cuando nos referimos a la Liga Salteña de Básquetbol estamos hablando de cada club, cada dirigente, cada entrenador, delegado, jugador o simplemente aficionado y colaborador en cualquier nivel de los posibles, dentro de esa estructura que rige los diferentes torneos del básquetbol salteño. Luego de un año maravilloso, con grandes competencias a nivel de mayores, con dos mil personas en las tribunas de más de un partido en semi y finales del torneo, con importante cantidad de jugadores jóvenes que siguen proyectándose, alguien se reúne en otro lugar y, desde el desconocimiento y la desinformación, nos consta que no hay ninguna mala voluntad, diseña torneos en las fechas y estructuras que la Liga Salteña desarrolla con tanto éxito. Nos parece una situación enojosa que no debería dejarse crecer porque luego no habrá retorno y así se generan los desencuentros que después traban el desarrollo del deporte. Si se pretende que los equipos clasifiquen desde Salto a una instancia superior, el ideal es que sea a través de la Liga que se procese esa clasificación. Lo mismo sucede con la de Soriano, también muy fuerte aunque con otro perfil de jugadores, y en menor medida con la Liga de Paysandú.

En el mundo el sistema que garantiza el desarrollo hacia abajo de la estructura parte de un muy buen espectáculo deportivo profesional (en el que están los menos pero los que pueden estar) y derrama a través de los sistemas de clasificación nacional, regional y local. En otras palabras, a la muy buena estructura de la Liga Salteña se le puede agregar la clasificación de dos equipos a la instancia superior (en este caso algo intermedio con la Súper Liga proyectada) y sumaría un gran incentivo a la propia competencia local, al esfuerzo de algunos equipos para lograr esos niveles y a la tira de formativas que tendría entonces una razón de ser mucho más clara en el horizonte para volver a aquellas tardes de más de 150 chicos por club que nos atrajo la Liga Uruguaya cuando era eso mismo, una Liga Uruguaya (primeras tres ediciones). Falta mucho análisis pero yo desterraría desde el vamos las famosas “invitaciones” a jugar.

Por el contrario, si hay que invitar para hacer un nuevo Campeonato Profesional, invitemos a los que nos parezca están en mejores condiciones, pero también en Montevideo. Y de esa manera saldría algo por debajo de la Liga Profesional que también puede ser aprovechado para el desarrollo por gente tan capaz y tan dedicada como los Alejandro Menoni y su gente. Por eso nuestro llamado de atención. A los neutrales de la Liga y a los clubes salteños.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Rick Pitino a la Selección de Puerto Rico

Después de estar negociando este domingo con dirigentes de la Federación de Baloncesto de Puerto Rico, se ha anunciado que el actual entrenador de la universidad de Louisville, Rick Pitino, se comprometerá a entrenar a la selección boricua.

Así lo hará saber la propia Federación de Baloncesto de Puerto Rico este lunes en una conferencia de prensa en el hotel Conrad de Miami de manos de Carlos Beltrán, presidente de la misma, el cual pretende que Pitino sea el entrenador que lleve a los puertorriqueños al Torneo de las Américas de 2011 que se celebrará en Argentina y a los próximos Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Según Beltrán, el principal interés del entrenador en dirigir a la selección puertorriqueña es la de participar en unos Juegos Olímpicos, por encima de los aspectos económicos. Recordemos que Puerto Rico fue eliminada en la primera ronda del pasado Mundial de Turquía y su entrenador Manolo Cintrón fue cesado.

En el acto de presentación del carismático entrenador estarán presentes dos de sus próximos pupilos, los bases José Juan Barea (Dallas Mavericks) y Carlos Arroyo (Miami Heat), quienes son actualmente los únicos jugadores boricuas que militan en la NBA además de Renaldo Balkman (Denver Nuggets), quien posee la doble nacionalidad.

La experiencia del actual entrenador de la Universidad de Louisville es más que justificable. Comenzó su carrera profesional como asistente técnico dentro del equipo asistente de la universidad de Hawaii, y posteriormente pasó a formar parte de una de las "pesadas" como es Syracuse, al mando del actual entrenador Jim Boeheim, donde pasó dos temporadas.

Tras sus muy buenos primeros cinco años de entrenador Jefe en la Universidad de Boston, los New York Knicks se fijaron pronto en él y decidieron incorporarlo al staff técnico, por entonces dirigido en los banquillos por el mítico Hubie Brown. Allí paso Rick Pitino sus dos primeros años como asistente de la NBA.

El entrenador neoyorkino volvió a la competición universitaria en 1985 para guiar en sus dos próximos años a la universidad de Providence. La mano de Pitino volvió a sacudir los cimientos de la NCAA, y es que los Friars pasaron de conseguir 11 victorias la temporada anterior a ser uno de los integrantes de la Final Four de 1987, siendo además reconocido como Entrenador del Año. Curiosamente, una de las estrellas de esos Friars era su base titular, Billy Donovan, quien más adelante se convertiría en asistente del propio Rick Pitino y que desde 1996 es el entrenador de la Universidad de Florida, ganadora de los títulos NCAA 2006 y 2007.

Los Knicks volvieron a llamar a su puerta para ofrecerle la jefatura del equipo técnico. El equipo había elegido al pívot Patrick Ewing, y ese mismo año se habían hecho también desde el draft con el base Mark Jackson. Con esta formación básica, Pitino devolvió a los Knicks a los Playoffs tres años después de pisarla por última vez a pesar de haber ganado solo 38 de los 82 partidos de temporada regular, siendo derrotados en primera ronda por Boston Celtics. Al año siguiente, los Knicks adquirieron al ala-pívot Charles Oakley y con Pitino bajo el mando una vez más, incrementaron su número de victorias a 52 acabando líderes de la Atlantic Division, situación que no sucedía desde hacía 20 años. Tras derrotar a los 76ers en primera ronda, los Knicks caerían en la segunda ante los Chicago Bulls de Michael Jordan y Scottie Pippen, y la aventura de Rick Pitino en los Knicks terminó.

Rick Pitino aceptaría el banquillo de otra de las grandes universidades de la NCAA: Kentucky Wildcats. Durante sus ocho años en Lexington, Pitino devolvió el esplendor a los Wildcats después de llevar al equipo a la Final Four durante tres temporadas culminando en el campeonato nacional obtenido en 1996, derrotando en la final a la universidad de Syracuse de su ex-mentor Jim Boeheim, en un equipo plagado de jugadores que serían NBA años más tarde como Tony Delk, Antoine Walker, Walter McCarty, Nazr Mohammed, Ron Mercer o Derek Anderson. Al año siguiente, Rick Pitino y los Wildcats repetirían final, pero esta vez la Arizona de Mike Bibby y Jason Terry acabaría por llevarse el título nacional.

Tras acabar su etapa en Kentucky, Pitino volvió a la NBA, donde los Boston Celticsle volvían a dar una oportunidad como entrenador jefe en 1997. No le fue bien y fue muy criticado por la política presupuestal, ya que también ejercía como manager. Se fue sin pena ni gloria y en 2001, Rick Pitino se incorporaba como técnico de Louisville Cardinals, donde aún desempeña su cargo. La dura mano del entrenador neoyorkino volvía a afianzarse como antaño, devolviendo a los Cardinals en 2005 a una Final Four y entrando en la historia de la competición universitaria siendo el primer entrenador en conducir a tres equipos diferentes a una Final Four. En 2008 y 2009 Pitino estuvo muy cerca de volver a conducir al equipo de Louisville a la final a cuatro, pero primero North Carolina (posteriormente campeón nacional) y un año más tarde Michigan State acabaron con su propósito.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Cayeron otros dos grandes NCAA



Tennessee, que había ascendido al 7º lugar del ranking nacional a partir de su invicto, fue acostado ayer por Oakland, con el mejor jugador de la SUMMIT League como verdugo de los Volunteers. Keith Benson aplicó nada menos que 26 puntos, 10 rebotes y 2 tapones. El gran jugador lideró una remontada en el inicio del segundo tiempo para descontar 11 de desventaja en el marcador. Parecía clara la superioridad de Tennessee en el primer tiempo pero esa reacción cambió las cosas, ayudado Benson por el base Larry Wright con 19 puntos y 6 asistencias. Aunque Brian Williams cumplió con 18 puntos y 13 rebotes, la nueva racha de 11 -0 cuando faltaban 6 minutos, liquidó las chances del ex invicto estableciéndose el final de 89 - 82 para Oakland.
También el invicto que cayó fue el de Louisville de Rick Pitino. La modesta Universidad de Drexel logró un triunfo espectacular sobre los Cardinals por 52 a 46, tras otra gran defensa de este equipo que va ganando 7 de 8 partidos. Preston Knowles y Peyton Siva fueron los máximos anotadores locales, con 13 puntos cada uno.
Otro equipo rankeado que tuvo partido anoche fue el de Texas,que venció cómodamente por 70 - 48 a North Florida, tras gran actuación de su interno Gary Johnson con 17 puntos y 12 rebotes.
En otros partidos entre no rankeados, sobresalió la actuación del "casi" tocayo Xavier Silas en Northern Illinois convirtiendo 40 puntos, cifra tan poco habitual en ese nivel de básquetbol. Además Silas le agregó 6 rebotes.